19 de febrero de 2016

Scout, Sherlock y gente que se quedó conmigo

Muere Harper Lee y yo me acuerdo de Atticus y de Scout, pero también de aquellos libros que han marcado mi vida, o por lo menos, de algunos que no han pasado desapercibidos, como 'Matar a un Ruiseñor' o su esclarecedora secuela 'Ve y pon un centinela'.

La vida de la pequeña Scout y de la que vuelve a casa tras haber visto un poco de mundo fueron protagonistas de mi último verano, que sin quererlo estuvo marcado por el calor sureño de Alabama. Las vacaciones anteriores estuvieron protagonizadas por Nueva York y Texas, a los que llegué de la mano del protagonista de El Jilguero.



El olor que desprendía la casa de las hermanas Lisbon, de Jeffrey Eugenides, permaneció en mi pituitaria un largo tiempo tras leer 'Las Vírgenes suicidas' el otoño pasado, y mi niñez no se entiende sin 'El Gran Árbol de las Buenas Noches' o 'No pidas sardina fuera de temporada'.

'El último encuentro', de Sándor Márai; 'El Barón Rampante', de Italo Calvino, o 'El Guardián entre el Centeno' los leí en la Universidad, una época en la que devoré a Harry Potter y en la que 'Ébano' de Kapuscinski, se quedó grabado en mi mente.

A lo largo de mi vida me ha atrapado 'La Isla del Tesoro'; he alucinado con 'El extraño caso del doctor Jekyll y el Mr Hyde' y me he convertido en una fan absoluta de Sherlock Holmes. Todos han sido personajes que han vivido conmigo en algún momento y que ya nunca se irán porque una vez conocidos es imposible dejarlos atrás. Y tú, ¿a quién llevas siempre contigo?





9 de febrero de 2016

Febrero, de nuevo

Febrero es un mes que tradicionalmente no me gusta. Es más corto, empiezan a alargar un poco los días y parece que ya se puede empezar a hacer planes para Semana Santa, pero aún así le tengo manía porque lo único que veo es más invierno y más de lo mismo.

Sin embargo, este año febrero va de estrenos, por lo menos en Madrid. Uno de ellos es la llegada de los focos de la tortillería Flash Flash a la zona de Almagro. Me gustaban sus tortillas, pero me pillaba muy a desmano y ahora está en el sitio perfecto.

Muy cerquita, en Monte Esquinza, ha abierto sus puertas MAGOT, una tienda donde la porcelana y los objetos “hermosos” que algún día serán una “valiosa herencia” para alguien son los protagonistas y yo sólo quiero ir a conocerla. Otra apuesta del mundo deco es La Trastienda de Rue Vintage 74, que ya se ha hecho un hueco en la capital tras dar el salto desde la red.

(Magot)



(Rue Vintage 74)


La Rotisserie, de Fernando el Santo que ha sido maravillosamente renovado por las2mercedes; Gonzalín 'Bar a secas', que al lado del archifamoso Perra Chica, huye de los adjetivos gastro, gourmet o urban que acompañan habitualmente a las nuevas aperturas de la capital, o los sabores de Cantabria de La Vaquería Montañesa son algunas opciones gastro recién llegadas a la capital.

(Las2mercedes)


Está claro que tras saber todo esto Madrid no es un lugar para odiar febrero porque la propia ciudad pone los medios para que no sea así, por lo que parece que toca romper con las costumbres y lanzarse a por el mes.