15 de octubre de 2015

Un toque de color a lo Wes Anderson

Que las setas, la paleta de colores tierra que domina el campo y un buen trago de café caliente son clásicos maravillosos del otoño es algo indiscutible, pero en esta época también me entra la morriña del brillo de los meses de verano y para eso nada mejor que una ración de universo Wes Anderson.

Color a raudales y un toque de increíble locura componen el común denominador de las películas de este cineasta estadounidense, cuyo universo tiene tantos adeptos, que no sólo se limita al Gran Hotel Budapest o a los scouts de Moonrise Kingdom.



El lugar más andersoniano que conozco en estos momentos es el Bar Luce de la Fundación Prada de Milán. Diseñado por Anderson, recrea la atmósfera de un típico café milanés y es un lugar donde al propio director le gustaría "pasar sus tardes de no-ficción".

Pero mucho más cerca, aquí, en España, hay un lugar que dicen que está dedicado a uno de los personajes más queridos de la familia Tenembaum: Margot. En pleno paseo de Gracia, Margot House, se define como un lugar que tiene lo que necesitas y que prescinde de lo que no. 

"Un hotel donde las cosas pasan con calma y facilidad y lo esencial se convierte en excepcional", reza la web de este hotel, que quiero conocer en persona lo antes posible.



Y para ir allí no dudaría en ponerme uno de los deliciosos vestidos de Bluemarine o en llevar un mix rosa-rojo, una mezcla que me tiene loca desde hace unos meses ¿Y a ti?




No hay comentarios :

Publicar un comentario