12 de mayo de 2015

Un verano por los pies

Los días son largos, las faldas se acortan y la ciudad se ha llenado de terrazas. Todo el mundo sale a correr y la vida es un poco más fácil sin tener que llevar tantos trastos a cuestas. Por eso, en estos días veraniegos busco facilitarme la vida, comenzando por los pies.




La primera de mis 'facilidades', que en realidad no es más que un capricho, son unas Bobo's. “Quiero unas bobos”, es su eslogan y admitámoslo, yo quiero otras. Y es que son unas bailarinas preciosas y extremadamente dulces, de las que no puedo apartar los ojos.



(Bobo's)


Soy fan de las sandalias de Aquazzurra, como la mitad de las mujeres del mundo, pero para estos días quiero hacerme con unos Minnetonka. Me gustan en versión mocasín porque son un clásico que puedes llevar a todos los lados, pero tienen un toque boho 'que no se puede aguantar'.




(Minnetonka)


Para las alpargatas, que luce preciosa en negro clásico Alexa Chung, están las que no me quité el verano pasado, pero si puedo escoger unas para éste año me gustaría hacerme con unas de Ball Pàges o las de Naguisa.



(Ball Pàges)




(Naguisa)


Porque la comodidad no está reñida con la belleza, ésta es mi pequeña aportación a tener un verano cómodo, pero 100% #antinormcore.

4 de mayo de 2015

Sabor a flores

Como es primavera todo me sabe a flores desde que me levanto hasta que me acuesto, algo que tiene sus cosas positivas pero también negativas. En el lado del debe, destacaré esos duros momentos de tos tras pasar por una zona repleta de polen. Sin embargo, mi lado del haber floral es mucho más amplio.

No hay nada mejor por las mañanas que despertarte viendo las petunias en flor de tu patio, saludar a ese naranjito que alguna vez te permitirá comerte uno de sus minifrutos y esperar a que florezcan de nuevo las hortensias.

Me gusta que Madrid sea un lugar lleno de esquinas para comprar flores, sobre todo, en fin de semana, y me vuelvo un poco loca los sábados de vivero, donde me tengo que frenar a mi misma porque me compraría toda la tienda.

Me encanta Brumalis, no sólo en Navidad con sus inigualables coronas, sino todo el año, y más en primavera; disfruto cotilleando por internet las composiciones de Elena Suárez y por eso, fui feliz cuando descubrí la existencia de Salon des Fleurs, un salón de Té y tienda de flores en Guzmán el bueno que respira magia por los cuatro costados.


(Salon des fleurs)