22 de mayo de 2014

Volver a casa

Volver a casa es un hecho rutinario que puede convertirse en un hito cuando se vive fuera del hogar. Y como todo evento tiene su ceremonia, su parafernalia y sus sensaciones

Cuando uno vuelve a casa, lo primero que nota es su olor. Ése que lo ha caracterizado toda la vida y del que tú jamás te percataste hasta que te construiste otro fuera de tu ciudad de origen.

La vuelta conlleva comidas con largas sobremesas poniéndote al día, desayunos de una hora con más de un café, el Hola semanal que jamás volviste a tener en el cuarto de estar desde que te fuiste y las peleas por el qué ponen en la tele o la renuncia a verla.

(Kinkfolk)

Estar en casa supone el aperitivo de los domingos y saborear la deliciosa muselina de jamón del bar de al lado de casa, pero también implica resolver los entuertos informáticos de tus padres y que siempre, siempre, te obliguen a hacer limpieza de algo que lleva allí muchos años.

Volver a casa es ver a las amigas de siempre y retomar la conversación como si la hubieras dejado ayer y supone que no tienes ni idea de dónde se sale ahora de fiesta y caminas de la mano de tus amigos como un turista sabiendo que llegarás a buen puerto.

(Pinterest)

Ir a casa es una parada con cortado y tortilla de patatas a media mañana y luchar por que tu sobrino te recuerde y también lo es descubrir tesoros en tu antigua mesa de estudiar, como aquel viejo carné o un trozo del disfraz de pollo de aquellos carnavales.

(Pinterest)


Volver a casa es algo que, en mi caso, debería repetirse más a menudo (al menos cuando no llueve). 

Y para ti, que estás fuera, ¿qué es volver a casa?

12 de mayo de 2014

Un día de estos

Los días pasan y las listas de cosas por hacer se acumulan en la cabeza, pero seguro que hay anhelos que se harán realidad pronto. Seguro. Un día de estos.

Un día de estos de estos comeré fresas todos los días del año, será lunes y no estaré deseando que llegue el viernes, volveré a colgarme de la muñeca uno de esos chinitos que nos dieron tanta suerte cuando íbamos al cole y comeré un entrecot café de París en el mítico café del mismo nombre que han abierto en Madrid.



Un día de estos volveré a oler el calor que desprenden las plantas después de regarlas al atardecer cuando el calor aprieta en Madrid; me pondré como obligación comer comida china (la de siempre, la del rollito primavera #sinmoderneces) al menos un domingo al mes y llegaremos a Córcega y ¡no seamos rácanos! también a Portofino, oliendo como Tom Ford.




Un día de estos bailaremos todos juntos en la misma ciudad y sin buscarlo, encontraremos el bikini más bonito del mundo. Algún día cercano conseguiremos que el mundo sepa que Gwen Stacy mola mucho más que MJ, volveremos a ver Ensalada de Gemelas y la quinoa dejará de ser el cereal más bloguero del país.



Un día de estos llegarán las galletas personalizadas (me las pido de avena y arándanos) y completaré el mapa de todas las tartas de queso caseras del país. Dentro de poco, estaremos en la playa leyendo ‘Hermosos y malditos’ sin pensar en lo larga que fue la espera para meter los pies en el mar y nos reiremos comprando un jersey a rayas en Italia.




Todo será pronto, seguro que un día de estos, pero de momento es lunes, así que #FELIZSEMANA