30 de abril de 2014

Coco & friends

El tiempo corre (o vuela) y más en la capital, donde, además, la gente siempre lucha contra el reloj para no llegar tarde a sus citas. Por eso se agradece hacer un parón, mucho mejor, si es con buenas amigas, y más aún, si es en un sitio tan delicioso como Le Cocó.

Le Cocó, que comparte una parte de su nombre con uno de mis perfumes favoritos, es un lugar que atrae desde el primer momento y una pequeña joya que faltaba en Chueca. 

Y es que en plena calle Barbieri, donde los bares de copas comparten espacio con los coches y los turistas que se dirigen a la plaza de Chueca, es un remanso de paz que invita a entrar desde el primer momento por sus enormes ventanales.

Una vez dentro, la madera es el elemento reinante en todo el local, que ofrece platos sencillos pero sabrosos como las berenjenas con miel o los espárragos en tempura acompañados de una rica salsa romesco. 

Como buena golosa, destaca su preciosa y jugosa Red Velvet, el broche perfecto para una cena divertida y relajada entre amigas.

El siguiente paso depende de los gustos, ya que Le Cocó está rodeado de la cara más canalla de Chueca, pero también de lugares donde tomar una copa más tranquila como Válgame Dios. Hagan su elección. La noche es larga.



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