24 de febrero de 2014

Wanderlust

Hace días que sueño con viajar, navegar en un barco pirata y conocer a Robinson Crusoe. Bueno, no sólo hace días … pero hace unas semanas escribí sobre ello y sobre el desasosiego que sentía al ver que todo eran viajes a mi alrededor y sin embargo, yo no estaba incluida en ninguno.

Ahora, ya sé lo que me pasa. Y es que al margen de mis planes viajeros, que existen aunque sea a medio plazo, yo lo que sufro es de wanderlust, un término que con diez letras describe un fuerte deseo o impulso de vagar o viajar y explorar el mundo.

No conocía la palabra, que no existe en castellano, y por lo tanto, tampoco el concepto, pero sé que es algo que tengo dentro hace mucho, mucho tiempo y que a veces aflora, como si de una erupción se tratase.



Y lo que me pasa es que quiero ir a La Toscana con las chicas; a los Cotswolds, con alguien que lo disfrute; a Córcega, a buscar la belleza; a Nueva York, con alguien que ya lo conoce; al Misisipi, a buscar a Tom Sawyer; a México, a ver la casa de Frida

A París, a ver la luz en el Canal Saint Martin; a Laponia, a ver a Papa Noel; a Roma, a ver todo su arte; a Londres, a Shibuya, a Nunca Jamás, a Sevilla, al desierto, a la luna.



10 de febrero de 2014

Ese delirante paso adelante

El lobo del Wall Street, el Hobbit o la Gran Estafa Americana son peliculones, nadie puede negarlo y me gustan; pero en los últimos tiempos ha llegado hasta mi un grupo de películas que sin ser tan grandes, tan de aventuras, tan ... de nada ... me han parecido fascinantes.

Comencé con The Beginners. Ya lo dije hace tiempo, me encantó, pero tras la chica de vestido rojo, el adorable Ewan McGregor y el brillante Christopher Plummer, llegó hasta mis manos Las Ventajas de ser un marginado, que narra deliciosamente la vida de chico bastante inadaptado.

A primera vista puede parecer una película en la que no pasa nada, pero una vez que conoces al protagonista y a sus amigos y compartes con ellos sus traumas y su enfermiza obsesión por la música y las cassetes 'de varios' quieres ser uno más de ese grupo de delirantes marginados.



Tras esta pequeña joya me topé con Ruby Sparks. Admito que esperaba más de ella, pero las obsesiones del escritor protagonista por encontrar a la chica perfecta consiguieron que tanto él como su estrambótica musa se hicieran un hueco en mi corazón.


Ha pasado tiempo pero lluvia y los temporales de estos días me han hecho volver a sumergirme de lleno en los conflictos internos que surgen cuando la infancia, la juventud y la madurez chocan entre sí y hay que luchar para dar ese pequeño gran paso adelante.

En este caso han sido The Spectacular Now y sus brillantes protagonistas los culpables de que vaya a recordar durante bastante tiempo una película que comienza con el básico chico conoce chica, pero que se aleja maravillosamente del tópico de instituto americano.





6 de febrero de 2014

Un taxi a ...

Londres, Marrakech, Los Ángeles.... todo lo que me rodea huele a viaje y el problema es que yo no estoy incluida en ninguno de ellos y eso que ahora mismo moriría por hacer un paréntesis, coger una maleta e ir a conocer mundo.

Los viajes son buenos porque conoces nuevas culturas y gente, descansas, te cansas recorriendo las calles de diferentes ciudades, comes cosas que jamás habías probado y, a veces, bailas hasta el amanecer el lugares que jamás habrías imaginado.

Los viajes molan porque sueñas con ellos antes preparándolos y pensando en lo bien que te lo vas a pasar; disfrutas cuando los vives y los revives viendo y compartiendo las fotos que has hecho.

Pero como no tengo ningún viaje en mente a corto plazo y me quedo en Madrid lo que voy a hacer es coger un taxi. En este caso... a Manhattan, un restaurante que a pesar de estar en plena capital promete trasladarte hasta la Gran Manzana.


(Taxi a Manhattan)


Taxi a Manhattan ofrece ático, terraza, barra y restaurante en un solo local y su carta de comida y cocktails tiene pintón así que ...


Aquí os espero, viajeros