31 de diciembre de 2014

Música para echar a correr

El tiempo de los entrenamientos, las carreras después de currar y los esfuerzos por correr un poco más rápido ha pasado. Ha llegado la San Silvestre y a uno ya sólo le queda preocuparse por el look, por pasarlo bien y por la música.

Los 10 kilómetros de carrera son duros para una novata del running como yo, así que es mejor pasarlos con un poco de música. Puede que estas canciones no lleguen al número 1 de las listas de éxitos, pero es lo que al final hemos elegido entre todos para intentar llegar a Vallecas, así que, allá van.


(Nike)


PLAYLIST SAN SILVESTRE

1. All about that bass. Meghan Trainor
2. Stolen Dance. Milky Chance
3. Propuesta indecente. Romeo Santos
4. You Make My Dreams. Daryl Hall & John Oates
5. Talk Dirty. Jason Derulo
6. Travesuras. Nicky Jam
7. Shake it Off. Taylor Swift
8. Absolutamente. Fangoria
9. Tus besos. Juan Luis Guerra
10. Walk like an Egyptian. Bangles

24 de diciembre de 2014

4 cosas que quiero con sólo mirarlas (Versión Navidad)

Dejé mis caprichos de verano en el blog hace unos meses. Hacía calor, la playa estaba cerca y lo que más me apetecía era disfrutar de los días largos de la mejor de las maneras. Ahora, a un paso de Navidad, las horas de luz son más escasas, pero al igual que entonces, hay tiempo para los caprichos.

Por eso, ahí van las 4 cosas que quiero con sólo mirarlas en estos días de invierno:


1. Una maravillosa lunch bag. Roja, burgundy o marrón, en cualquier color... me rechifla


(The Lunch bag)



2. Una escapada de fin de semana al Boundary, el lugar ideal para disfrutar de Londres y Love Actually




3. Alguna joyita de María Pascual. Yo ya tengo mi luna, pero todas me gustan.

(María Pascual)


4. Mi eyeliner Eyeko (y que me quede como a Alexa Chung)




¿Cuáles son tus caprichos de invierno?

17 de diciembre de 2014

Un poco de belleza por Navidad

Al igual que en los momentos antes del verano es habitual ponerse frente al espejo y afrontar la operación bikini, en mi caso, en Navidad la belleza cobra especial interés. No es que me sienta una burbuja Freixenet, pero el invierno es un buen momento para enfrentarse a los retos de belleza.

En estos meses en los que cuesta más ir al gimnasio, aunque este año estoy consiguiendo no quedarme rezagada, me gusta pensar en mi pelo que siempre sufre mucho durante el verano. Esta vez he unido a mi mascarilla estrella, un tratamiento de ácido hialurónico, que ha dejado mi pelo mucho más suave y manejable de lo que lo estaba.

Llevaba meses dándole vueltas, pero no me atrevía, hasta que me he lanzado con ÉXITO. Eso sí, no abandono por nada del mundo mi tratamiento de Moroccan Oil, una pequeña joya para el pelo, del que me gusta todo. Desde cómo me deja el pelo, pasando por su olor hasta su maravilloso color verde agua.




Pasando a la cara, ya va siendo hora que me ponga una fecha para ir a comprarme el serum de Sesderma que tanto me han recomendado y para hacerme una limpieza de cara que me permita estrenar año resplandeciente.

Por último, probar los rouge Velvet de Bourjois es otro de mis deseos de Navidad. Paula Echevarría (o más bien Ana Rivera) los usa para ir a trabajar a las galerías Velvet y yo, por mucho que no viva en esa época ni sea costurera/diseñadora, quiero probarlos uno de estos días. Pero, ¿en qué color? 

Happy beauty Christmas




11 de diciembre de 2014

A un paso de Navidad

La Plaza Mayor se ha llenado de abetos, coronas y muérdago; la ciudad está iluminada de noche y las aglomeraciones del puente de diciembre se han quedado atrás, así que ya podemos decir que la Navidad ha llegado, o por lo menos, esos días previos en los que disfrutar del espíritu navideño sin agobios de carreteras y comidas interminables.

Estos días hay que aprovecharlos porque son los últimos antes de las listas de propósitos de inicio de año que nunca se llegan a cumplir y porque es un gran momento para celebrar la Navidad con la 'otra familia': los amigos.

Madrid ya se ha dado cuenta y en estos días surgen muchas propuestas para no pasar ni una noche en el sofá viendo 'Love Actually', por mucho que algunos no nos aburramos de verla todas las navidades.

Se puede salir a cenar con las amigas a la 'chica de moda' del barrio de Salesas. Lady Madonna es pequeña, coqueta y divertida y es el restaurante idóneo donde celebrar la llegada de la pre-Navidad. 

(Lady Madonna)

Además, este fin de semana los mercados pop-up inundan la ciudad. El Mercado de Motores llega con una edición especial de Navidad, donde los caprichos vintage compartirán protagonismo con la decoración de estas fiestas.

Federica&co celebrará el domingo su #portobello market y desde hoy hasta el domingo, '1001 Atmosphera' pondrá a disposición de todos otro mercado lleno de bonitas creaciones en General Pardiñas.


(Federica&co)

Este domingo tocarán las Nancys Rubias en la Plaza de Santa Ana y mientras tanto yo estoy loca por ver la nueva película de Woody Allen. Y es que la fusión Magia+Emma Stone+Colin Firth+ Sur de Francia sólo puede tener como resultado el éxito.

Además, J.K. Rowling ha anunciado el regalo que hará estas fiestas a todos los fans de la saga de Harry Potter: algún escrito más sobre el joven mago que colgará en su web Pottermore.


El concierto de Sabina, que tras poner una fecha más, ha tenido que ampliar el aforo; los besos bajo el muérdago que he estrenado este año; las excusas para tomar copas de champagne siempre que sea posible; los viajes inesperados; el tradicional cocido de Vallecas y los discretos autorregalos son algunas de las cosas que más me gustan de estos días prenavideños.


3 de diciembre de 2014

Confesiones de una novata del running I

Un deber, trabajar el 1 de enero, bien vale un reto y el que yo me he puesto es correr la San Silvestre en Madrid (10km.). Se dice pronto, pero los nervios, el miedo a lo desconocido y la escasez de fondo y fuerzas son muy duras compañeras de viaje ante un reto semejante. 

Me gusta el buen comer y uno de mis deportes favoritos es salir con mis amigas, pero el reto ha llegado, hay que echarle ganas y para ello, no hay más opción que calzarse unas zapas y salir a correr. Había corrido más veces sola, pero esta semana probé uno de los entrenamientos de Nike y su #werunmad 

Resultado: agotamiento pero una gran satisfacción. Es cierto que me equivoqué de grupo y me metí en uno intermedio cuando soy muy basic, pero me ayudaron y conseguí superar el primer entrenamiento. 




Ahora llega el puente y no podré ir al entrenamiento específico para chicas que hay el sábado, pero el martes que viene, ¡repetimos!

Además, siguiendo los consejos de @cristinamitre a una novata que quiere acabar la San Silvestre esto es lo que haré: No acelerarme en la salida,no abrigarme demasiado y disfrutar a tope ¡A intentarlo!



(Pinterest)

24 de noviembre de 2014

Slow life

Correr se ha puesto tan de moda que ahora sólo quiero hacer lo contrario, y eso que tengo que prepararme para correr diez kilómetros en poco más de un mes. Ir a la carrera es algo habitual en el siglo XXI y mi pan de cada día, aunque yo, por definición, soy amante de la slow life, algo que paradójicamente practico demasiado poco.

Me gusta levantarme tranquilamente, tener mi tiempo para desayunar e ir paseando a los sitios, cuando en realidad lo que hago es lo mismo pero deprisa, lo que quita todo el encanto a cosas tan deliciosas como comer o buscar una planta que llene ese rincón absurdo que tienes en casa.

La filosofía del tupper es útil, pero a la larga me agobia y llega un día en el que me digo: basta ya. Ese momento ha llegado (una vez más) y por eso, ya que el sabor a Navidad se empieza a notar en la ciudad, pongo mi reloj a cero y espero que, aunque sea por unos días, cada minuto cuente.

(Filandón)

En estos días en que los minutos serán valiosos tengo deseos acumulados por cumplir como una comida de fin de semana en Filandón, leer Bon Viveur siempre que tenga tiempo, hacer alguna de las recetas de Bakers Royale, encontrar un poco de muérdago para ponerlo a la puerta de casa y que la gente se bese al llegar o lanzarme de una vez a correr sin tener prisa.

(Bakers Royale)

Puedo hacer mil cosas en un día, pero por mucho que la red sea el futuro quiero pararme a leer los periódicos en papel (también esas secciones que me dejo leer en vacaciones), quiero que vuelvan esas conversaciones sin punto y final que teníamos entonces, cuando vivíamos juntas y quedaba mucho tiempo por delante, y decir #NO a todos los restaurantes que tengan turnos para cenar.



Tengo ganas de conocer la floristería Moss de la que todo el mundo habla, leer tranquilamente lo que dice la belle Garance sobre Corsica, pero también sobre su vida; encontrar algo precioso en Kenay Home o disfrutar más de los pequeños Peter Pan que ahora hay en mi mundo¿podré hacerlo? Lo dudo pero lo intentaré.

(Moss)

11 de noviembre de 2014

La última vez que

Ya no recordaba de la última vez que me puse a mirar Pinterest como una loca, de aquella noche que terminamos en un karaoke o del día en que comí almendras hasta reventar, pero ahora tengo un claro recuerdo de cuándo sucedió todo eso.

Hay una sensación que me encanta y es darte cuenta de lo que te gustaba hacer algo, que por el motivo que sea dejaste de hacer hace mucho tiempo, y volver a retomarlo. En mi caso las almendras han sido una de esas cosas, pero también forma parte de ese grupo levantarse un lunes sin prisas, cocinar unas alubias rojas sin estropearlas o ver de nuevo los miles de adornos de Navidad que ya lucen en las tiendas.

Hace años, quince más o menos, que no iba a clase de nada, meses que no me daba cuenta de lo mucho que me encantan l@s pelirroj@s y siglos desde que no recordaba lo que me gustan los supertatuajes.

(Pinterest)

Había pasado mucho tiempo desde que comía arroz con tomate un domingo, escuchaba A la la Long, escribía en una pizarra o me encontraba mensajes por la calle (incluidos los de Boa Mistura que inundan Madrid).



Hace mucho tiempo que no hacía o pensaba en esas cosas y no me daba cuenta de lo que las echaba de menos. Parecen rutinas sin sentido pero para mí son tan maravillosas como la sensación de escuchar a Sabina tras meses de tenerlo encerrado en el fondo de una playlist.

Por eso, mi propósito prenavideño es acabar con esas últimas veces que a veces parecen tan lejanas y no perderme esas cosas que siempre me ha gustado hacer.

... Y tú, ¿hay algo que quieras retomar en tu vida? ...

22 de octubre de 2014

El final del principio

Llevo unas semanas tan convencida de que estamos en el principio que no me he dado cuenta de que al menos una vez hemos querido comer algo caliente y ponernos unas botas en los pies, claras señales de que, al menos, estamos en el final del principio.

He pasado unos días tan atolondrada que no he pensado en que las revistas ya no hablan de sanearse el pelo, Bailando de Enrique Iglesias no retumba en todas las discotecas, los boletus son los reyes de la mesa y las gafas polarizadas ya no invaden la ciudad.

Los turrones se han hecho con un hueco en el supermercado, el ébola ha venido y (crucemos los dedos) se ha ido, las calabazas han hecho su aparición en los chinos y han vuelto las capas.

(Pinterest)


Ya es el final del principio porque hemos visto Boyhood, deseamos volver a París, porque por fin nos hemos apuntado a inglés, porque los chicos de Better han anunciado que del 21 de noviembre al 24 de diciembre vuelve The Houseque sabe a Navidad (y mucho), y porque Kinfolk ha llegado a mis manos en forma de sorpresa.

(Blog de Better)

Es el final del principio porque aún no he acabado El Juego de Ripper, pero ya sueño con ver La Desaparición de Eleanor Rigby; porque he comido hojaldre y Sabina ha anunciado que tocará en Madrid. No una, sino dos veces.





Ya es otoño porque en unos días cambian la hora y porque, momentáneamente, volvieron los paraguas y esas ganas de pasar el fin de semana en casa viendo lo que llueve fuera. Es el final del principio porque ya pensamos en la carta a los Reyes Magos y eso sí que ya no tiene marcha atrás.

25 de septiembre de 2014

Caprichosa Córcega

Île de beauté es el sobrenombre de Córcega y es algo que seguro que siempre recordaré porque sus playas, sus acantilados y sus pueblos colgantes en la montaña hacen de la isla algo espectacular para la vista. Pero no sólo de belleza pintoresca vive este caprichoso enclave mediterráneo que vio nacer a Napoleón Bonaparte. Su coquetería y ruda delicadeza lo convierten en algo especial.

No es fácil llegar a Córcega desde España. Parece que no le gusta estar al alcance de todos. De hecho, lo primero que uno ve es que no hay vuelo directo a pesar de estar muy cerca. Si tienes algo de tiempo y eres del norte puedes dar un paseo por Burdeos y coger un vuelo a Ajaccio y si lo tuyo es ser un bon vivant, recorre la Provenza y da el salto a Corsica desde Marsella.

Como en nuestra visita no sobraba el tiempo nada más llegar pusimos rumbo a Calvi: un pueblo del noroeste coronado por una fortaleza, donde descubrir algún que otro marinero perdido y tomar un mojito en Le Havanita (música latina afrancesada incluida).



Una vez pasado el trámite del café au lait y de hacerse el selfie de rigor el destino es la playa del norte, mucho más agreste que la del sur, y después se pueden conocer sus villages fleuries. En uno de nuestros paseos acabamos conociendo Pigna, un encantador pueblecito perdido en la montaña que, entre otras cosas, esconde preciosos cafés donde ver la puesta de sol. Recomendable el A Moresca.

El Cabo, situado al este de la isla, merece otra visita, pero las prisas sólo nos dejaron conocer Erbalunga, un lugar que nos permitió redescubrir la magia de bucear hasta que encontrase con un pez tan grande que asusta y de lanzarse al agua desde una mini isla flotante como si fueras protagonista de una película de Los Cinco.



El sur me huele a pasta, aventuras, fiesta y un delicioso rosé. Allí es imprescindible acercarse a ver la belleza de Bonifacio (sin gente, por favor), la playa de Palombaggia y pasar un día en el Maora Beach, un chiringuito deluxe muy cerca de Bonifacio que hace que la vida no parezca real. Que se pare el mundo, que yo me bajo.

Córcega tiene también un bello interior esconde altas montañas, áreas de aventura y preciosos locales y aldeas. Así lo pueden atestiguar las vacas, zorros ¿y jabalíes? (#siguesiendounadudayloseráporsiempre) que nos encontramos cuando tuvimos que atravesar la montaña porque cortaron la carretera de la costa por un incendio.




Sartène, Rocapinna, una visita más larga al Cabo o conocer las islas Lavezzi son algunas de las cosas que ya están en cartera para el siguiente viaje a Córcega, una caprichosa isla llena de belleza que aún permanece un poco escondida aunque esté a la vista de todos.


16 de septiembre de 2014

Paseando por Madrid

¿Qué se hace en la ciudad cuando no se trabaja y prácticamente no se puede hacer nada con una mano? Ver películas, series, leer y pasear. Hay exposiciones, mercadillos, conciertos, pero asumámoslo: casi nunca nos dejamos caer por esos sitios, o al menos con la asiduidad con la que deberíamos.

Sin embargo, estos días sí que he paseado por mi barrio huyendo, tal vez, de las colas de alumnos que estos días inundan la calle libreros, y he descubierto obviedades como que la ciudad está llena a diario a pesar de que yo esté trabajando; que en el centro aún hay lugares donde comer un menú por menos de diez euros y que los helados si son bonitos, saben un poquito mejor.

Estos días además de ver películas tipo The kings of Summer o God Help the Girl, obra de uno de los componentes de Belle & Sebastián (no apta para los que odian los musicales o para aquellos a los que les empalaga el grupo escocés), he descubierto que en la calle Hortaleza, casi casi con Gran Vía, el café Charlotte ofrece un copioso menú diario por 9,90 euros, que el Marieta está muriendo de éxito y que B
acira se propone como la sorpresa mediterráneo-japonesa del otoño.




A lo largo de mis paseos, he visto como el verano va alejándose del precioso Cuartel de Conde Duque y he constatado que los helados de Bellamia (Pérez Galdós) saben de lujo, también por los ojos.





Además de pensar mucho en lo que haré estos meses y de planear viajes por internet, he disfrutado de leer El Jilguero, un libro que me ha cautivado durante los últimas semanas de verano y he visto muchas más bicicletas por Madrid, ¿se convertirá en una ciudad ciclable? Lo veremos en los muchos paseos que nos depara el invierno. 







8 de septiembre de 2014

Eterno domingo de septiembre

Hay un día duro en el verano de todo trabajador y es el último domingo antes de comenzar a trabajar de nuevo. Pues bien, yo ya lo he vivido, al menos, tres veces.

Me llevé uno en la maleta cuando me fui de vacaciones, pero el 29 de agosto en Portugal, por culpa de la mala suerte al cortar un tomate, me gané otros dos y es que me hice una brecha de seis puntos en la mano que me traje para España.

Tenía cita con el médico al llegar a Madrid y me dijo que nada de escribir, por lo que ese segundo largo domingo de septiembre, sus nervios, horas de recuerdos mediterráneos y puesta a punto se reconvirtió en miércoles y me quedé en casita soportando el calor de la urbe y pidiendo ayuda para que me cortasen hasta la ensalada.

Tras estar cuatro días en casa, volvió otro último domingo, sus prisas, la preparación de la vuelta al cole, la plancha acumulada y la película de la semana que da paso al lunes nuestro de cada día, los planes, las elucubraciones sobre lo que nos deparará el curso; pero tampoco fue así y como si esto fuera el Día de la Marmota hoy me encuentro viviendo otro domingo de recogida, qué me pongo, recopilación de gadgets, acreditaciones y búsqueda de bolis y libretas, eso sí, sin la seguridad de volver, ¿lo haré?  

Me gustaría que me quitaran los puntos y volver a la vida real, al gimnasio, a escribir con más de un dedo con la mano izquierda, a peinarme el pelo, ducharme sin problemas, cocinar o a leer la tablet sin que me pese como si fuera un ordenador viejo.

Quiero volver a la ciudad y a la Gran Vía sin agobiarme por que me puedan dar un golpe en la mano, no cansarme por cada cosa que hago y poder darme un último baño en la piscina. Crucemos los dedos.



3 de septiembre de 2014

Escuela de calor (o lo que aprendimos este verano)

Se acabó el verano y esta rentrée en lugar de lamentarme por los buenos ratos de playa que se han ido, haré un poco de repaso positivo, porque aunque digan que en verano no se hace nada se pueden aprender muchas cosas.

Y es que este agosto he (RE)aprendido que en Madrid hace calor. Los que se han quedado aseguran que no ha sido para tanto y que las altas temperaturas han vuelto para dar la bienvenida a los veraneantes, pero no me lo creo y ante el calor la solución es la huida. Para ello, un buen lugar donde evadirse es el hotel Box Art en plena Sierra, donde, como ya dije, me escondí los primeros días de estas vacaciones.

En este mes que ya se ha acabado he aprendido que el Moroccan Oil es oro para el pelo, que el helado con chocolate caliente es un must, que el arroz con bogavante acompañado de Albariño de Casa Nisio (Vigo) #mola, que disfrutar de un día de sombra tras el omnipresente sol mediterráneo es agradable, que dos, está bien, pero que tres, ya es pasarse; que si vas a San Sebastián es obligatorio que visitar la coqueta tienda Valentina, llena de detalles y caprichos deliciosos. (Los quiero todos)


(Foto de Valentina)

Estos días que se van me han servido para saber que no soy cien por cien de chancletas y prefiero las sandalias, que es normal que vuelva a estar de moda el cassete porque los CD de varios son imprescindibles para un viaje de amigas, que si te cruzas con una vaca corsa en coche has de seguir adelante pero con cuidadito, que en el norte hay que ir con sudadera a la playa (¿por qué lo había olvidado?) y que también se puede comer fabada en verano bajo un hórreo. Mejor en Casa Pedro, en Parres, al ladito de Cangas de Onís.




He aprendido que en la maleta por mucho que intentes reducir siempre llevas de más, que los tomates se cortan sobre una tabla y no sobre la mano, que David Bowie y su Life on Mars? es un gran aliado para hacer la maleta, que tener millones de muestras de tu propia colonia para volar sin facturar es de lo mejor que hay...

Que los portugueses son muy muy amables y las olas en Leça, enormes, que es delicioso vivir con la familia pero al mismo tiempo la tensión se palpa en el ambiente y que Julio Iglesias nunca pasará de moda (¿por qué?).




Estos días han servido para saber que el deporte es vida y que en cuanto dejas de hacerlo, lo notas, que el zumo de naranja de bote es mejor que se quede en la caja, que el coche puede llegar a ser tu casa y que la ciudad, con su asfalto y trasiego, siempre estará allí para recibirte a la vuelta.



20 de agosto de 2014

¡Feliz verano!

Se han quedado canciones, recetas, pensamientos, ideas y lugares en el tintero y quizá soy un poco demasiado del siglo XX, pero para mí los ordenadores son incompatibles con la arena, así que sólo me queda decir: 

                       !Feliz verano!



(Pinterest)

12 de agosto de 2014

Atrapadas

¿Quién no ha escuchado una canción en una tienda, un bar, un taxi o en casa de un amigo y ha querido quedarse con ella? Ahora que existe Shazam es posible atrapar esas notas, llevárselas a casa y añadirlas a las sintonías de cabecera del iPod. 

Y aquí está mi lista, bueno, una de hace tiempo que he recuperado y que ahora me ha hecho ilusión volver a escuchar, así que os la dejo.

Hay canciones antiguas, otras que han llegado a ocupar el número 1 de la lista, muy inglesas, muy francesas, algunas que escuché en yoga y otras captadas de una película cuya BSO que me cautivó en algún momento.

No tienen que ser las mejores, las más aclamadas, ni ganadoras de un MTV Music Award. Son sólo canciones que en algún momento me atraparon y que ahora dejo aquí para hacer un homenaje a esa música que quieres cazar al vuelo en algún momento.

(Pînterest)


PLAYLIST

1. Good Lovin'. The Rascals
2. Bang bang. My baby shot me down. Nancy Sinatra
3. Heroes. David Bowie
4.Come on Eileen. Dexy's Midnight Runners
5. Say Hey. Michael Franti & Sperarhead. Feat. Cherine Anderson
6. Substitute.The Who
7. The Name Game. Shirley Ellis
8.Quand tu es la. Sylvie Vartan
9.Never gonna give you up. Rick Astley
10. De Bat. Carly Simon

5 de agosto de 2014

Recién llegados

En un momento en que todos sueñan con dejar la ciudad y hundir los pues en la arena hay algunos que se quedan y otros que acaban de llegar y lo han hecho con estilo (al menos por lo que yo he visto).

En esta etapa de verano, en que la noche es la reina de Madrid, el recién llegado Nitty Gritty y su preciosa terraza, es un perfecto lugar de escape para el que tiene que pasar en Madrid el tórrido mes de agosto.

Al lado de plaza de Castilla, el restaurante Nitty Gritty ofrece buena decoración, deliciosa comida y un agradable servicio, todo ello a buenos precios. Además, tiene una terraza alumbrada por hileras de bombillas, que promete convertirse en un must de este verano.

(Nitty gritty)


Alejándose de Plaza de Castilla, también han hecho su entrada en la capital otro restaurante con nombre de mujer: Marieta. Este local ofrece una bonita decoración y comida a buenos precios en un lugar con encanto.

(Marieta)


Con nombre de varón también ha llegado a Madrid OTTO, otra restaurante de la zona de la Castellana, que en verano gana más puntos aún por su magnífica terraza. Es algo que me queda pendiente para septiembre, porque no he tenido tiempo para tanto, pero ahí queda el nombre para los más urbanitas.


(OTTO)

29 de julio de 2014

Sobre ruedas

Hace tiempo escribí sobre esas furgonetas tan populares en Estados Unidos, que permiten comer helados, perritos calientes o comprar preciosidades en lugares insospechados y lamentaba que no hubieran llegado aún a España. Pues ya está solucionado.

Las furgonetas vintage de Rufina e Hijas ya circulan por España llevando a bordo la magia de la comida, los gin tonics y la moda sobre ruedas.

Las furgonetas se alquilan por lo que se pueden ver en eventos de temáticas totalmente distintas, como la ruta que la marca de gafas Mr. Boho hizo en julio por las calles de Madrid, un estreno en la plaza de Callao o una aparición en el ya famoso Mercado de Motores de Madrid.

Otro ejemplo de 'food truck' es la Hambroneta, una furgoneta que recorre Euskadi ofreciendo comida sana a los que se acerquen hasta sus ruedas y que ahora está recorriendo localidades en fiestas en el País Vasco.

Y es que más allá del cañí puesto de churros o de los ya escasísimos puestos de helados itinerantes estas furgonetas dan una vuelta al concepto de comida ambulante y ponen un punto de diversión al parón de la comida. 



(Enjoy cupcakes)


24 de julio de 2014

Una re-escapada imaginaria

La cuenta atrás se hace dura y más cuando alguien (que en realidad son muchas personas) te dice que este viernes es su último día. 

Para nadie es desconocido que los últimos días de trabajo antes de las vacaciones tienen más de 24 horas, que las ocho horas de curro parecen ochenta y los fines de semana se encogen como el autobús de Harry Potter.

Los últimos días del calendario laboral se hacen duros, y más cuando te conviertes en una pequeña Lonely Planet. No me puedo quejar porque este año ya he visitado la Toscana, pero aún sólo me he ido de vacaciones cinco días y ya he hecho (de mil amores) decenas de viajes imaginarios.

Comencé caminando hacia a las playas del Alentejo, a Comporta, sus arrozales y su gigantesca playa, descansé de nuevo en Cerca do Sul, una casita preciosa en Zambujeira do Mar, casi lindando con el Algarve más occidental y luego cogí un barco hasta la Costa Brava.





Volví a ver la preciosa isla dorada de Ile de Ré, donde las ostras conviven con las bicicletas y los helados de ensueño; recree de nuevo 'Bajo el Sol de la Toscana' al recomendar una vez más la Costa Amalfitana y sus bellos pueblos anclados en la roca.

Degusté otra vez la inolvidable pasta que comimos en el Puerto de Alguero, me volví a tomar un mojito al lado de nuestro hotelito del centro de Tarifa y mucho más cerca, ya en España, escudriñé cada uno de los rincones del Oriente asturiano





Julio es un mes de recomendaciones y de recuerdos, para que alguien más disfrute de lo bonita que es la vida en algunos de los lugares preciosos, aunque sea a la vuelta de la esquina.

10 de julio de 2014

Cosas para hacer en la cuenta atrás

Algunos ya se han ido y disfrutan de los iconos del verano, como los largos aperitivos, el olor a aftersun y las siestas debajo de una sombrilla, pero otros seguimos en pleno asfalto contando los días para que por fin, la chancleta sea la reina del armario.

Impera el aire acondicionado, el gimnasio de primera hora y las múltiples versiones de ensalada, pero hay que sobrevivir en la ciudad y para ello nada como conseguir un hueco en Bosco de Lobos, uno de los patios más demandados de la ciudad; o apuntarse a un cine de verano en el nuevo Cuartel by City Lights que, de manos de Callao City Lights y el diseño de Better, ocupará el Conde Duque hasta septiembre.

(Blog Better)


Se podrá ver Grease, The Artist o El Mayordomo, pero también habrá tiendas y una terraza dirigida por Javier Muñoz-Calero, responsable de, entre otras muchas cosas, Tartan Roof de la azotea del Círculo de Bellas Artes.

El mes de julio es momento para escapar a un hotelito cercano como el Hotel Boxart, en Plena Sierra; de coger el coche y huir a la playa; de buscar un lugar para hacerte las uñas permanentes, o no; y de leer lo último de J.K Rowling en Pottermore.com y saber cómo les va a Harry, Ron y Hermione en la treintena.


Este mes es perfecto para elegir tus canciones del verano, reencontrarse con viejos amigos y ponerse las pilas con la guía, si es que tenías planeado un viaje. 

Es un mes de mirar mucho el calendario porque la salida está cercana, pero también momento de disfrutar porque el verano ya está aquí, aunque no tengamos los pies hundidos en la arena.