23 de diciembre de 2013

Una cena de Navidad

La Navidad es un tiempo para estar en familia, algo que muchas veces sucede alrededor de una mesa y por eso es importante tener un buen cocinero en casa, que en mi caso, es un cargo que recae en mi madre.

Como cada maestrillo tiene su librillo, en mi casa por Navidad no pueden faltar las croquetas y como hay varios cumpleaños en esa época del año, no hay menos de tres tartas. Sí, sí, tres, y eso no impide que sobre la mesa haya también turrones, mazapanes, guirlaches, compota y todos los dulces tradicionales de estas fechas.

Algo que también me gusta a la hora de la Navidad es la mesa. Siempre he visto decoraciones tradicionales, pero si fuera yo la encargada de decidir qué mesa poner en estas fechas clave empiezo a tener claro cómo sería.

El mantel sería de algún material natural, seguro, y los platos, si es posible, todos de diferente dibujo. En la mesa habría flores, velas, y las copas de champagne no serían alargadas, sino como las que usa Gatsby.


(Pinterest)

Decoraría las servilletas con algún motivo especial, como ramas de canela, un poco de acebo o espigas y buscaría algo rústico para el centro. Además, habría estrellas blancas que iluminarían por la habitación, ¿o me estaré pasando?



(Pinterest)


Da igual porque todo es un sueño y no soy la encargada de diseñar (que no de poner) la mesa en mi casa, por lo que más allá de estas ideas decorativas os dejo unas recomendaciones (más realistas) para celebrar una ceña prenavideña con vuestros amigos. Eso sí, nada de canela y platos de flores. Los dos sitios optan por una estética un poco más industrial.

El primero de ellos es Bon Vivant & Co. Está en Chueca y además de un cartel de bombillas espectacular, su comida está buenísima. Otro de loslugares  que recomiendo para una cena prenavideña es el Saporem

Al fondo del local hay un patio que ahora está cubierto y una guirnalda de bombillas ilumina toda la estancia. Además, hay música en directo y su brownie de chocolate blanco está de repetir.


(Le Crazy)


                      ¡Feliz Navidad!


17 de diciembre de 2013

Todo lo que quiero para Navidad I

Quedan menos de diez días para Navidad y ha llegado el momento de hacer la carta más esperada del año, ésa en la que tienes que poner todo lo que quieres, pero en la que también tienes que decir cómo has sido estos 365 días.

En mi caso, podría decir que, con mis más y mis menos, he sido buena, así que me lanzo la directamente a la lista de todo lo que quiero para Navidad.



Queridos Reyes Magos. Este año que he sido muuuy buena quiero:


1. Un pellizco de buena suerte






2. Un precioso anillo dorado y turquesa de Aristocrazy



3. Un viaje a los Cotswolds





4. Una tienda de campaña para dormir a la intemperie pero dentro de casa.



5. Comenzar a leer 'Operación Dulce'



6. Flores a diario



7. Encontrar un mensaje en una botella




8. Dormir en unas sábanas llenas de estrellas





9. Que mi ropa huela deliciosamente gracias al agua de plancha





10. Un sombrero perfecto




Y tú, ¿qué quieres?



5 de diciembre de 2013

Plan de Navidad

Hay personas que huyen de los renos, las coronas y los árboles de Navidad y otras, para las que la Navidad es un plan. Yo estoy en ese segundo grupo. Me gusta escuchar villancicos, tener un bonito árbol en casa y hacer algún postre que acompañe.

Me gusta el día de decorar la casa, ése en el que, aunque no seas tú el encargado de hacerlo y quieras escabullirte, acabas ayudando a colgar guirnaldas y a buscar en el cuarto de los trastos las bolsas de Navidad del año pasado con todos los adornos del árbol (o por lo menos, siempre ha sido así en mi casa).

Ahora que vivo sola mantengo mis viejas costumbres, pero ya hay alguna nueva que parece que ha venido para quedarse y es que, por ejemplo, me he dado cuenta de que me gusta comprar los adornos del árbol por parejas y muy poco a poco.


(Brumalis)


Tengo dos galletas de jengibre del año pasado, unos patilargos de la Navidad que estrené mi casa, dos tórtolas blancas que compré en Malasaña y allí, en el fondo, una bola con unos osos que compré en Londres hace mil años que me recuerda que es una costumbre que viene de lejos. Ésta es una, la otra, la eligió mi hermana y me imagino que la conservará ella.

Mi árbol también tiene su historia porque lo compré en un centro ‘Reto’ de Vallecas y la guirnalda de renos que adorna el salón es de una tienda que esconde los adornos más bonitos de todo Madrid.


(Brumalis)


Lo que me queda para esta Navidad es hacerme con una deliciosa corona natural de Brumalis, algo que deseo intensamente, y pasarme por el patio de Federica & co por si cae algo. Y si no, me lleno de ese espíritu navideño tan provenzal que rezuma el patio de Hermosilla.


Esta Navidad quiero ir a The Hovse, la casa que han montado los creadores de The Patio en Chamberí; a la pop up store de Madrid in Love, y también a la de The City, en Bilbao, pero eso será más adelante porque aún quedan días en Madrid antes de las vacaciones de Navidad.


(Madrid in Love)