18 de noviembre de 2013

Recordaré noviembre

Con noviembre me pasa un poco como con febrero, no hay nada que me resulte especial en él, salvó un cumpleaños muy querido. Hace tiempo que llegó el otoño y aún no es época de Navidad, aunque las luces se enciendan el 29; no es época de bañarse en la playa pero tampoco de ver la nieve por la ventana, y la verdad, las castañas no me gustan.

Para los más modernos noviembre es Movember, una época en la que todos se dejan bigote por una buena causa, pero yo recordaré este mes por otras pequeñas cosas. Para mi, este mes de noviembre (gracias a una carismática hispano-parisina) es el mes de Mélanie Laurent y su En t'attendant

Laurent ya me pareció una mujer arrebatadora en Malditos Bastardos y una chica deliciosa en The Begginners, pero un pequeño regalo en forma de vídeo me ha hecho declararme fan total de esta francesa.





Otra de las cosas por las que recordaré este mes de noviembre es por La trama Nupcial, el nuevo libro de Jeffrey Eugenides que narra la vida de una estudiante de Brown adicta a las novelas románticas. Me encantó Las vírgenes suicidas. Veremos que pasa con su última obra.




Recordaré noviembre por haber rebajado un poco mi odio hacia el barrio de Las Letras, como se ha visto en post anteriores; por el caótico Tetuán de El Tiempo entre Costuras y por un sabroso sandwich que tomé en el Crumb, un pequeño local en la calle Conde Duque (postre incluido).




Noviembre es un mes en que echo de menos a muchas personas y un mal mes para las locuras, pero se puede recordar por las pequeñas cosas que llenan sus días, ¿o no?



1 comentario :

  1. Claro que sí! Nunca sabes cuando un día puede ser muy especial. besos!

    ResponderEliminar