15 de octubre de 2013

Un alto en el camino

Las meriendas con café y tarta siempre me habían parecido una cosa de abuelas, quizá porque la mía preparaba una todos las semanas. Elegía una tarta, compraba los condimentos necesarios y la tenía lista para el domingo por la tarde.

De chocolate, con natillas o con leche condensada, a todo el mundo le gustaban las tartas de mi abuela. Bueno, a todos menos a mí, que por aquel entonces no era amante de los pasteles.

Sin embargo, ahora que ya no hay meriendas los domingos, me encantan las tartas (caseras por supuesto) y considero un verdadero placer hacer un alto en el camino y salir de casa un domingo por la tarde dispuesta a disfrutar de un café y un trozo de pastel.

(Pinterest)


Así me pasó hace unos días y me choqué con The Place, una parada perfecta para los amantes del café italiano, la luz y, en mi caso, las meriendas.

Con un gran ventanal que mira a la calle, The Place invita a los curiosos que caminan rumbo Conde Duque a pararse y disfrutar de un café en una enorme mesa que acapara las miradas de todo aquel que entra en el local.

Tiene ensaladas, quesos, gin tonics, un parking de bicis y hasta un piano para que el que quiera se anime a tocar; pero a pesar de que no están especializados en eso, a mí me encantó su tarta de queso, tan deliciosa y compacta que me recordó a aquellos pasteles que hace tiempo todos comían en casa de mi abuela y que años más tarde he llegado a adorar.

(Le Crazy)



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