25 de agosto de 2013

Una casa en el fin del mundo

Para algunos el verano es sinónimo de relax físico y mental. El mío curiosamente se divide en dos franjas: la primera, en la que veraneo y desconecto del mundo y la segunda, en la que me voy de vacaciones y no paro de planear.

Y es que si me gusta el destino, cosa que suele ser habitual, me surge el deseo, el estrés y la necesidad de comprarme una casa de veraneo ahí mismo.


                                                      (Le Crazy)

Me ha pasado en 'La Cabaña del fin del mundo', en Cadaqués, en la Provenza y este año en Île de Ré, una deliciosa isla en la costa atlántica de Francia, donde el cielo es azul, los coches están aparcados, la comida es deliciosa y las flores trepan por las paredes.

Pues bien... Este fenómeno sigue sus pasos: el primer impacto, el relax, el enamoramiento del lugar, el nerviosismo por el deseo de estar unida a él y el olvido.

Y aquí llega mi problema y es que hay algunos sitios de los que no me he podido olvidar y en los que me gustaría tener una casita donde pasar unos días.

          
(Le Crazy)


 Y a ti, ¿te pasa?

6 comentarios :

  1. Petirroja, moi aussi!!!

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  2. A mi me pasa en cada viaje....siempre pienso que tendría que vivir ahí.la última vez????....seguramente fue en noruega.paisaje, ciudad, gente,comida...por eso lo tengo guardado para mi retiro de ancianidad.es una forma de no sacar el destino de tu mente y seguir planeando.

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  3. En muchos lugares he pensado: "Si viviese aquí vendría todos los días para ver esto o hacer lo otro".

    Luego vuelvo a mi ciudad y pienso lo afortunado que soy de vivir entre la playa y la montaña, disfrutando de una variada gastronomía etc. Reflexiono sobre lo poco que aprovecho sus posibilidades. Es entonces cuando me doy cuenta de que todo era una falsa ilusión y que allí donde tenga una casa me seguiré comportando como un perezoso.

    Conclusión: Cuando mejor se aprovechan las posibilidades de un lugar es cuando tenemos la certeza de que mañana ya no estaremos allí. Las escapadas nos estimulan a sacarle mucho más rendimiento a la vida y ayudan a que apreciemos mejor lo que nos rodea.

    Ah! por cierto, Île de Ré es un de los lugares que hay que visitar alguna vez en la vida ;)

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  4. ¡¡¡DEJA DE CENSURAR COMENTARIOS!!!

    Si hay algo peor que la censura es cuando ésta viene de mano de una "periodista".
    ¿O es que acaso desconoces la importancia de la libertad de expresión?

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    1. Hola:

      Si pasa cualquier cosa escribe a lecrazyblog@gmail.com y te explico lo que quieras. gracias

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