25 de agosto de 2013

Una casa en el fin del mundo

Para algunos el verano es sinónimo de relax físico y mental. El mío curiosamente se divide en dos franjas: la primera, en la que veraneo y desconecto del mundo y la segunda, en la que me voy de vacaciones y no paro de planear.

Y es que si me gusta el destino, cosa que suele ser habitual, me surge el deseo, el estrés y la necesidad de comprarme una casa de veraneo ahí mismo.


                                                      (Le Crazy)

Me ha pasado en 'La Cabaña del fin del mundo', en Cadaqués, en la Provenza y este año en Île de Ré, una deliciosa isla en la costa atlántica de Francia, donde el cielo es azul, los coches están aparcados, la comida es deliciosa y las flores trepan por las paredes.

Pues bien... Este fenómeno sigue sus pasos: el primer impacto, el relax, el enamoramiento del lugar, el nerviosismo por el deseo de estar unida a él y el olvido.

Y aquí llega mi problema y es que hay algunos sitios de los que no me he podido olvidar y en los que me gustaría tener una casita donde pasar unos días.

          
(Le Crazy)


 Y a ti, ¿te pasa?

13 de agosto de 2013

La vida en chancletas

La vida en chancletas parece fácil pero es muy dura. Te levantas, te pones las chancletas y ya estás cansado porque saliste la noche anterior pero quieres aprovechar el día; te las quitas, haces deporte y, ¡dios mío! agotamiento... Es hora de ir a la playa.

Con el modo #havaianasON activado te diriges a la playa, donde nada es tan fácil como parece. Que si la crema, la arena (o las piedras), el viento, el calorazo y el spray del pelo (para quien lo use) no vaya a ser que salgas del verano peor de lo que llegaste.

Chancletas de nuevo a cuestas, toca aperitivo, ese momento en el que una sola caña puede tener el mismo efecto que un chupito de tequila. En la siesta con el aire acondicionado, la vida se enfría, y por la tarde, toca piscina, #chanclasONBOARD de nuevo.





Hasta ahí ningún problema. El conflicto llega cuando te das cuenta de que la mezcla de chancletas, arena, crema y calor te ha hecho una rozadura que chirría con el cloro. 

Por la noche, el problema es tan solo estético. Hay quien da ese gran salto de las chancletas a las sandalias, pero también están aquellos que no se las quitan. 

Está claro, aportan libertad, pero hagamos una reflexión: Si en invierno, o más bien, en nuestra vida diaria, nos levantamos y nos ponemos zapatillas; nos vestimos y es el turno de los zapatos; nos calzamos las New Balance para ir al gym y después tacones para ir a tomar una copa...

  ¿Por qué en verano hay quien hace un cuatro en uno? Para mí es una incógnita pero entiendo que hay quien cree que verano es sinónimo de chancletas

6 de agosto de 2013

Madrid desde el cielo

Llega el fin de curso, que en mi caso no es en junio como en el cole, sino a finales de julio cuando la ciudad está medio vacía y el asfalto rezuma calor.

Son días de envidias malignas, por las fotos que cuelgan en internet los que ya están de vacaciones; de sueños, por pensar en los planes que vendrán y de despedidas de los que se quedan en la ciudad; pero también son fechas perfectas para disfrutar de la ciudad a vista de pájaro.

Eso es lo que me pasó la semana pasada cuando estaba celebrando la llegada del anhelado fin de curso en 'Aparto Suites Jardines de Sabatini', un lugar que si ya de por si es un remanso de paz en la agitada cuesta de San Vicente, tiene una azotea con unas vistas espectaculares.

La que es mi última recomendación antes de irme de escapada veraniega es una azotea forrada de cesped artificial que da directamente al Palacio de Oriente

Quizá durante el verano con las altas temperaturas sea imposible subir, pero por las noches es una delicia reservar una mesa (que tampoco hay tantas) para disfrutar de algo para comer y de una botella de blanco bien fría en el cielo de Madrid.

(Jardines de Sabatini)

2 de agosto de 2013

Imprescindibles bajo el sol

La playa es maravillosa, me encanta; pero es verdad que si quieres disfrutar a tope, tienes que ir preparado y hay unos imprescindibles que, por lo menos a mí, no me gustaría olvidar.








IMPRESCINDIBLES BAJO EL SOL

1. Un libro: El poder del perro
2.Una canción: Miro la vida pasar. Fangoria
3.Un gadget: El Ipod
4.Una crema: Aftersun Ecran
5.Un parasol: Mis Rayban
6.Un capazo: Uno turquesa de Twenty Violets
7.Un sombrero: Un canotier con flores y un panameño
8.Un accesorio imprescindible: Un pañuelo para la cabeza
9.Una revista: Ufff!!! muchas revistas
10.Un capricho: Un buen helado


¿Cuáles son los tuyos?


Llegaremos a bloglovin?

Ėste no es un nuevo Crazy post, sino una intentona de una chica poco dada a la tecnología a la que una vez se le ocurrió contar sus cosas en internet y ahora trata de hacerse un hueco en bloglovin para los muy amantes de la red.

Insisto, una intentona. los resultados, en un rato

Crazy kisses

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