29 de julio de 2013

Playlist para hacer la maleta

Los más afortunados ya están de vacaciones, pero los más rezagados que seguimos en la ciudad comenzamos a hacer listas para no dejarnos nada fuera de la maleta que nos acompañará durante las vacaciones.

Junto a los vestidos, la toalla, la cremita, el bikini y el sombrero, en una buena maleta no pueden faltar los libros y la música.

Por eso, aquí van unas sugerencias que este año serán las que me acompañarán a la hora de recoger mis cosas y hacer mi hatillo veraniego.

   



 PLAYLIST PARA HACER LA MALETA

1.Dramas y Comedias. Fangoria
2.Scream & Shout. Britney Spears y Wil I Am
3.Locked out of Heaven. Bruno Mars
4.Unbelievers.Vampire Weekend
5.Blurred Lines. Robin Thicked (feat T.I. & Farrell)
6.Pump up the Jam. The Lost Fingers
7.La fiesta Universal. La Casa Azul
8.Smooth Criminal. Michael Jackson
9.Miro la Vida pasar. Fangoria
10.Get Lucky. Daft Punk




24 de julio de 2013

La década prodigiosa

Los 30 llegaron como llegan los trenes de Cercanías cada día a la estación que Atocha: haciendo mucho ruido pero de bañados de rutina y una vez que pasaron los festejos del día de autos, la normalidad se instaló en mi vida como si no hubiera cambiado de década.

"Los 30 son los nuevos 20", me dicen continuamente, pero ¿quién me iba a ver a mi a los 20 escribiendo un post desde un ipad, deseando comer un nuevo plato de alcachofas o adorando Portugal?

¿Quién me iba a ver a ver escuchando de nuevo los 40 principales, disfrutando de los rollitos de primavera y volviendo a subirme a los tacones? O con el pelo naranja deseando volver a la Provenza ...




(Le Crazy)


Pues así es y a pesar de que no me veo más canas que la semana pasada han llegado los 30, que para mi no son los nuevos 20, sino su corrección, porque la crisis y el cambio sociológico que ha experimentado el país sigue obligándonos a ser unos pipiolos, pero las experiencias pasan y es algo que no se puede dejar atrás (cosa de la que me alegro)

Más allá de las filosofías que implican los cambios de década, me gustan los 30 porque he encontrado mi pequeño hueco en el mundo, o al menos en el mío propio (que no es poco) y puedo compartirlo con la gente que quiero como este fin de semana en el que mi patio se llenó de color, flores y velas para celebrar la llegada de la década prodigiosa. 



(Le Crazy)


El siguiente paso de la fiesta, el restaurante Ganz de la calle Almadén con deliciosas alcachofas y sopa de mascarpone, ¿os gusta? A mi me encantó.


(Ganz)

El resto me lo guardo porque lo que pasa de fiesta, se queda de fiesta (o eso dicen).

Hello 30's!

16 de julio de 2013

I scream for...

I scream for an ice cream. Y por....


-- Una siesta de verano





-- Un aperitivo de caña + aceitunas

-- Una tarde para leer revistas y comer monedas de regaliz rojo

-- Un día en chancletas



-- Un baño en la piscina

-- Un chollo en las rebajas

-- Una casa blanca y azul en la que corra el aire



-- Un día en una hamaca en Il Pirata de Praiano en la costa Amalfitana

-- Un buen mix-de verano al estilo de las cassetes de los 90

-- Un día de picnic





Y tú, ¿¿por qué gritas este verano???

10 de julio de 2013

Summer in the city

No sé dónde estará escondido el meteorólogo francés que dijo que este año no iba a haber verano, porque las altas temperaturas han llegado a la ciudad. Eso sí, a pesar de que el calendario indica que estamos en pleno julio, yo sigo instalada en la rutina urbanita, que no sabe de Celsius ni Fahrenheit.

La ciudad es algo que adoro en invierno, pero algo de lo que huyo en verano. Sin embargo, la obligación me retiene en el asfalto y por lo que mi respecta: al mal tiempo, buena cara y a disfrutar todo lo que se pueda del verano en la ciudad.

Para ello, me gusta levantarme temprano para poder percibir el  fresco de la brisa de la mañana, tomar una caña en una terraza cuando cae el sol, lucir vestido y sandalias de tacón, porque, no nos engañemos, en plena playa, soy más de zapato plano



Disfruto preparando mis gazpachos y salmorejos refrescantes, experimentando cosas nuevas como ir al gimnasio a primera hora de la mañana, festejando la cuenta atrás de los días que me quedan para coger la maleta y lanzarme al periodo de descanso más largo del año y saliendo a cenar con mis amigas a The Tartan Roof, The Punk Bach o El Apartamento, algunos de los últimos restaurantes llegados a la ciudad.


(El Apartamento)


Me gusta disfrutar de las escapadas flash del mes de julio, ir a escuchar a The Vampire Weekend al BBK Live en Bilbao, celebrar mis Crazy 30's (sí 30), escuchar a Devendra Banhart en directo, ver el cielo con más estrellas que he visto en mi vida en una escapada por el centro de la península, tomar granola con leche fría o no tener que usar el secador de pelo.



De los veranos en la ciudad me gusta la sensación que tengo cuando riego descalza las hortensias de mi patio, la calma que hay en casa cuando bajas las persianas y te echas a ver una peli de chicas tipo 'Adore' después de comer o esconderme del calor y del 'summer in the city' en una sala de cine esperando a que pase el calendario y llegue agosto.


1 de julio de 2013

Le Fooding: Salmorejo de verano

Con la llegada del sol, hay que hacer cambio de armario, pero no sólo del de la ropa, sino también del de la cocina, que con las altas temperaturas  se llena de los ingredientes necesarios para poder cocinar a los dos reyes de todo verano que se precie: el gazpacho y el salmorejo.

En homenaje a los bellos patios de Córdoba, esta semana nos centráremos en el salmorejo, una crema deliciosa hecha a base de tomate, ajo, aceite, vinagre y pan.

Para hacer este plato típicamente cordobés hay muchas recetas, pero aquí va la mía, que me recuerda a la sensación de alivio de las frescas noches de verano, la tranquilidad de los días largos y el placer del primer trago de cerveza.




(Pinterest)


Ya en la cocina con todos los ingredientes a punto, para hacer un salmorejo con sabor a verano hay que escaldar los tomates en agua muy muy caliente.

Tras este baño de calor, se pelan y trocean los tomates, que pasarán a compartir hueco en un cuenco junto a un diente de ajo, y unos trozos de pan (normalmente duro), que previamente hay que mojar y escurrir.

Una vez está mezcla está preparada se añade la sal, el aceite y un chorro de vinagre (a gusto del consumidor). Tras dejarlo reposar un rato, es el turno de la batidora para conseguir una pasta homogénea. El último paso, es el colador, que evita todo tropiezo que pueda impedir que tengamos una crema suave como la seda. 

Tras pasar unas horas por la nevera, llega el momento de servirlo con su huevo cocido picado y sus virutas de jamón. Un verdadero placer con sabor a verano.




¿Lo pruebas?