29 de octubre de 2012

Le Fooding: Mi negra mediterránea

Reunir los sabores del mediterráneo en un solo plato alegra el paladar y hace volar la mente a los campos de lavanda; a Cerdeña, Silicia y Córcega, y a las calitas bañadas por el intenso azul del mar, por lo que pocas cosas saben más al Mare Nostrum que la ensalada 'Mi negra mediterránea'.

El primer paso para lograr una deliciosa 'Negra' es hacerse con una buena pasta. Spaghetti, fettucini o los macarrones de toda la vida, cualquier pasta italiana es idónea como base para conseguir una buena 'Negra'. El punto de cocción tiene que escogerlo cada uno, aunque yo la prefiero al dente.

La simplicidad es la base de esta rica ensalada, por lo que el segundo paso tan solo consiste en hacerse con unos jugosos tomates, trocearlos y echarlos encima de la pasta ya escurrida.

Tras ello, llega el momento de echar la mozzarella y unas aceitunas negras laminadas y por último, se añaden unas cucharaditas de tapenade, que ponen el color que da nombre a este plato de 'mediterranean fast food'.

El toque final viene de mano de las especias. En este caso es el orégano el principal encargado de llevarnos a los campos que acotan el bello Mediterráneo, aunque también se puede echar mano de la albahaca, tomillo o de nuestra especia más evocadora.





Si este plato te sabe a poco y quieres viajar al mediterráneo sin salid Madrid la tienda Jronia k Jronia (en la calle Hortaleza) te pone al alcance de la mano deliciosos caprichos griegos.


(Jronia K Jronia)

24 de octubre de 2012

Eco-relax con sabor a fado


Un arenal interminable en el que ha entrado el hombre con fuerza, pero sin alterar el medio ambiente; un arenal encantador desconocido para la Lonely Planet; un arenal que conjuga el arroz y la arena y el espíritu eco con la comodidad. Así es Comporta.

Comporta es una pequeña localidad del Alentejo portugués, donde el turismo no ha dominado a la naturaleza, sino que le ha cogido de la mano y ha sabido ponerla al servicio de aquellos viajeros que quieren sol y playa, pero huyen del ajetreo del Algarve.

(Le Crazy)


La zona del arenal de Carvalhal es pobre y rica a la vez. Está cubierta por verdes arrozales desiertos y por kilómetros de playa salpicados de maravillosos restaurantes y chiringuitos de lo más cool.

(Comporta Cafe)


Se puede practicar surf, soñar con que estás en el Caribe bajo una sombrilla de brezo al tiempo que tomas un mojito, pelear con las olas del Atlántico y después cenar un buen pescado a orillas del mar. Y todo ello a una hora de Lisboa.

En línea recta desde Madrid y bañada por el océano atlántico, la zona de Comporta está salpicada de pequeñas aldeas, que parecen dormidas pero que esconden bellos caprichos propios de Le Marais parisino como las tiendas Lavanda o A loja do Museu do Arroz, en el pueblo de Comporta; o Loja da Ca, en Marina da Saldanha.

(Le Crazy)


Para dormir también hay sitios deliciosos como las bellas Casas Na Areia, con suelo de arena; o Brejo da Amada, con un lago artificial que tiene hasta embarcadero y un bar contiguo donde disfrutar de un buen vino de la zona.

(Casas na Areia)

(Le Crazy)




La comida la puedes encontrar en el restaurante Museu do Arroz o el chiringuito a pie de playa Ilha do Arroz. Si te gusta cambiar de tumbona, en la Praia do Pego está Restaurante Sal al que acompaña otro chiringuito.


(Le Crazy)

15 de octubre de 2012

Shopping en zapatillas

Quién no ha deseado alguna vez chasquear los dedos y estar ya en el lugar de destino del fin de semana, que el truco de Mary Poppins para ordenar fácilmente la habitación fuera realidad o tener un teletransportador los sábados a las 6 horas cuando tras una noche de fiesta subida en los tacones los pies dicen no a dar un paso más.

El mundo evoluciona y una de las cosas positivas de este siglo XXI es la red, que ahora permite comprar desde casa. Ya se puede hacer la compra en el super on-line y huir de hacer halterofilia maruja todas las semanas.


Es posible evitar las interminables colas de ZARA de los sábados por la mañana comprando tranquilamente desde el sofá y también hemos logrado eliminar de la faz de la tierra esa media hora tonta previa a la sesión de cine de domingo de invierno, porque ya no es necesario hacer cola en la taquilla para encontrar un buen hueco en la sala.


A día de hoy la venta on line da un paso adelante y ya no se queda tan solo en las cosas del día a día. Prueba de ello es la llegada del mágico patio de Federica & co al mundo de las compras en la red.

(Federica & co)


Con este paso, Federica pone al alcance de cada sofá antigüedades restauradas de aire provenzal, detalles para casa y un sinfín de quisicosas a las que no te podrás resistir.




(Federica & co)


Otra de las recién llegadas a la red es Petra Mora, la tienda de gourmet low cost que han abierto las chicas de Bimba y Lola, en la que puedes encontrar conservas, productos frescos, vinos,  y hasta tortilla de patatas en unos envases que invitan a comer desde el primer momento.



(Petra Mora)

Sus cuidadas etiquetas, botes y envases tienen también casa propia en la calle Ayala de Madrid, pero ¿qué hay mejor que poder comprar unas 'super cookies' calentita en casa con las zapatillas puestas? Si eres de estos: www.petramora.com

(Petra Mora)

8 de octubre de 2012

Pequeños placeres de otoño


Se van el calorcito y los días largos, pero llegan los abrigos, las medias y las tardes de domingo en una cafetería leyendo revistas. Llega el otoño, una estación que una vez superada la depresión postvacacional, invita a disfrutar de pequeños placeres de la vida.

¿Entre los míos? Ver la tele tapada con una manta, estrenar botas, soñar con los viajes de invierno, comer tarta de queso, un baño de espuma, ir a ver una peli al cine, usar sombrero, una agenda nueva, llenar el patio de callunas rosas, comer helado fuera de temporada, pintarme las uñas de color berenjena, mojarme con la primera lluvia en meses, volver a soñar con vivir en París (o NY)



(Pinterest)

Escuchar música nueva más allá del atronador ‘electrolatino’, pasar horas tranquilas viendo las fotos del verano, meterme en la cama con calcetines, tomar chocolate con churros, estar atenta a la hora a la que se encienden las farolas, que apetezca un café caliente, volver a comer lentejas, ver las hojas marrones y amarillas, no sudar en el Metro, disfrutar de una ducha caliente, estrenar zapas de running


(Pinterest)



Sentarse en la cama frente al armario y preguntarse: Pero, ¿qué me ponía yo el año pasado?, usar pijama de manga larga, el fresquito sol de otoño, ir al spa, comer chocolate sin que se te derrita en las manos, fichar maquillajes, pasear por el Palacio Real, superar el primer resfriado, ver las nuevas temporadas de las series, ponerle la capota al coche, ver otra vez Orgullo y Prejuicio o ir de cena con las amigas

(Pinterest)


Para este último plaisir os dejo una recomendación recién llegada al barrio. Se llama Maricastaña, está enfrente del Teatro Lara y con una atmósfera otoñal, vintage y provenzal, invita al visitante a quedarse y tomar algo, mañana, tarde o noche, ya que sirven desde cafés hasta cenas. (Corredera Baja de San Pablo, 12)


(Maricastaña)



(Le Crazy/Maricastaña)