10 de septiembre de 2012

Once upon a time... Provence


Con sus campos de lavanda, su sol mediterráneo y el turquesa de las contraventanas presente hasta en el pueblo más alejado, Provenza transporta al viajero a un lugar mágico donde tienen cabida los porsches, los mercados tradicionales, los girasoles, los turistas y el arte.

Provenza es tierra de labradores, realeza y artistas pero sobre todo, es un lugar obligado para los amantes de la belleza. De hecho, así ha ocurrido desde hace mucho tiempo cuando Arles, Aix en Provence o Cassis acogieron a personajes con Van Gogh, Cezanne o Matisse, que quedaron fascinados por la luz y los colores de la zona.



Nuestro viaje comienza en Marsella, que se odia y se quiere a la vez por sus calles sucias, que contrastan con sus deliciosas Calanques; o su tamaño, opuesto al de los pequeños pueblos de la zona. Capital de la cultura en 2013, Marsella se está rehabilitando y con lugares como Aux Vieux Panier, Casa Ortega (y su dueño David enamorado de España) o el moderno Mama Shelter de Philippe Stark, está poniendo de moda de nuevo el tradicional Pastis de la zona.




A 30 kilómetros de este gran puerto, Cezanne nos acoge en la villa que le vio nacer. Aix en Provence es la puerta de entrada al jardín secreto que es Provence y el primer lugar donde sumergirse en la combinación de piedra y turquesa de las casas de la zona.

Aix es una ciudad deliciosa, con un gran boulevard, las tiendas más in del momento y gente guapa paseando por sus calles. La antigua capital de la Provenza es un lugar para visitar y quedarse.


                                                 (fotos: Le Crazy)


A unos kilómetros de distancia, al viajero le espera Arles, donde Van Gogh pintó sus girasoles y el Café la Nuit. El café la Nuit es parada obligatoria, pero también se puede comer en bonitos lugares que están a su alrededor. Yo recaí en Chez Caro, un bar evocador de estética vintage, que también tiene terraza en la Place du Forum para los que aman el turisteo.

                                            (fotos: Le Crazy)

Un río en el que visitantes y nativos refrescan los pies en verano cruza el encantador L’Isle sur la Sorgue. Un pueblo con  un mercado de antigüedades maravilloso, donde lámparas cuelgan de los árboles, camas de hierro llenas de cojines impulsan a echar una siesta de ensueño y miles de millones de objetos te meten dentro de un cuento.

Además, cuando fui yo el brocante había tomado las calles de la ciudad cautivando a extraños y a famosos. (Keira Knightley también ha estado por allí este verano).




(fotos: Le Crazy)

Otro lugar que no debes dejar de lado es Gordes, que en el medio del campo acompaña a la abadía de Sénanque, un lugar muy escondido pero conocido para todo el que tenga un ordenador porque se usa muchas veces de salvapantallas. Un consejo: Si quieres ver los mares de lavanda no vayas en verano porque la habrán cortado.




Saint Remy, donde veranea Carolina de Mónaco, es otro lugar con encanto de la zona, con carreteras rodeadas de árboles y plagadas de pequeños puestos de frutas.

Además de cautivar por lo que esconde, Provenza fascina por cómo se puede disfrutar de ello. Bajo un sol delicioso, en buena compañía, entre viñas, lavanda y girasoles, con un pastis que alegre las noches y el buen gusto asomando por cada uno de sus rincones.

Mención aparte son sus brocantes, donde puedes encontrar deliciosos manteles, telas, olivas, jabones de Marsella, quesos ... 



O los pescados y lugares escondidos que puedes encontrar por la costa marsellesa, como le calanque de Figuerolles, que también cuenta con restaurante para disfrutar de un día de playa.




        Once upon a time … un lugar encantador
             llamado Provenza

PD: Para disfrutar un poco de su sabor el Thyssen trae una exposición de Gauguin el 9 de octubre.

2 comentarios :

  1. Que voy a decir ... me encanta la PACA!!! (Provence-Alpes-Côte d'Azur)

    Muchos de los míticos destinos franceses están allí: Nimes, Arles, Aviñón, Marsella, Saint Tropez, Saint Raphaël, Antibes, Villefranche-sur-mer, Saint-Jean-Cap-Ferrat, Niza, Mónaco, Menton ...

    Es una región de mucha variedad en colores, aromas, paisajes, etc en definitiva muy original en su estética e imposible de condensar en breves palabras. Sin duda es un viaje muy recomendable.

    Por cierto, quiero convencer a unas amigas para hacer un viajecito por allí en Semana Santa y este artículo me va a venir muy muy bien ;)

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  2. es precioso!ya sabes donde encontrar mas detalles. un saludo!!

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