31 de mayo de 2012

Propósitos de verano I

Bajar unos kilos, no comerte las uñas, tener un pelo sedoso, ir a yoga, a spinning, no volverte loca en las rebajas, leer un libro que tienes aparcado desde que te lo regalaron por Reyes... Los propósitos de verano son muchos y muy variados y es verdad que, en su mayoría, no los cumplirás, pero siempre hay que intentarlo.

Por eso, te propongo un plan. Tómate tu tiempo, investígate, piensa qué quieres cambiar en tu vida de cara a este verano y sólo cuando hayas dedicado al menos tres días a pensar en ello, márcate tres objetivos.

¿Por qué tres? porque uno es poco ambicioso y asumámoslo, todos
queremos hacer mil cosas para disfrutar a tope de esta época; dos, supondría que se te quedaría en la mesilla ese libro que te regaló una tía lejana por Navidad y aún no has leído (y estamos en plena feria del libro) y cuatro, tampoco porque puede convertirse en algo que se te vaya de las manos.

Aquí te dejo tres que podrían integrar mi lista:

1. Desayunar fruta y fibra para tener un día 10




2. Seguir saliendo a correr a pesar de las altas temperaturas





3. Leer 'Libertad' de Jonathan Franzen




                      ¿Cuáles son los tuyos?

22 de mayo de 2012

¡Hora de salir al patio!


España rezuma primavera, luce el sol, las temperaturas suben y entre tormenta y tormenta es hora de abandonar el sofá del salón y hacer uso de los bancos, taburetes, sillas y tumbonas que adornan terrazas, azoteas y patios de las ciudades.

Hay patios caseros como el mío, en los que se puede tomar el sol, plantar legumbres en un mini-huerto o pasar el rato leyendo un libro en la tumbona, pero también la ciudad ofrece patios dignos del más idealista, del último fashionista y de los amantes de la cultura y el romanticismo.

Ya ha pasado más de un año desde que abrió sus puertas al público en la calle Hermosilla Federica & co (te dejo el link a su blog), uno de los rincones más bellos de Madrid, que emana aire de provenza francesa, pero guarda su toque british más canalla en la tienda ‘Sister Jane’, en el primer piso.


(vía: Facebook Federica & co)


Sin salir del barrio de Salamanca, un cerdito con alas da la bienvenida a aquellos que deseen comprar bellezas en forma de cuadros, chaquetas o tocados en Speed and Bacon, una tienda situada en un patio, junto a la que puedes hacerte con objetos decorativos de aire rústico afrancesado para casa en el comercio de al lado o tomar café en una terraza en el mismo patio.


(foto: Le Crazy)



Pero no todo en la vida es ir de shopping, así que por un precio más asequible (entrada general-3 euros) puedes visitar el museo del Romanticismo en pleno Alonso Martínez, y entrar gratis a su café del jardín, donde las tartas y el aroma del café recién hecho se mezclan con el aire relajado de un jardín de época.




PD: Para cenar de noche, disfruta del restaurante del patio de la Casa de América.


10 de mayo de 2012

Carcoma, hipsters y hacer el bobo

Unos meses después de que el Conde Duque fuera renovado y abierto al público, la carcoma ha hecho de las suyas y de nuevo, se nos ha privado de disfrutar de la cultura en este centro hasta que finalicen las tareas para la erradicación de estos animalitos.

No obstante, a pesar de este cierre temporal, la zona de Conde Duque ofrece múltiples planes para disfrutar 24 horas en este barrio del centro de la capital, que esconde rincones de inspiración Portobello.


Las tiendas Mint Marché, Maggie, Polar, Sportivo, Mini, Clean o Duke harán las delicias de los más hipsters (hombres y mujeres) en su deseo de pasar una mañana fundiendo tarjeta.





Para el aperitivo, puedes disfrutar de las terrazas de la La Plaza de las Comendadoras y después, bajar por la calle noviciado hasta La Gustava, un bar donde está bien conjugado el precio, el sabor de sus alimentos y la amabilidad de sus camareros.

Por la tarde, las casas bajas de Noviciado, sus comercios de cosas handmade y su tienda de bicis te transportarán hacia un diminuto Notting Hill cañí, y también puedes disfrutar de la cultura en lugares como el museo Abc de la calle Amaniel, donde puedes acabar la jornada tomándote una caña en la deliciosa taberna 'en conserva' Muy.



Tras descansar, ponerte los tacones y un bonito vestido llega la noche, que puedes comenzar con una cena en Bobo, un local donde primero te puedes tomar una copa y después, cambiar de atmósfera para cenar desde deliciosas croquetas hasta ricos arroces.


PD: Si aún te quedan ganas, saborea un cocktail en el intimista Jardín Secreto.

5 de mayo de 2012

Corre!!


Horas de sudor, de correr en cinta, en el parque, de taichi, de yoga, del vídeo de Jane Fonda y de pilates para estar en forma para mañana, el día en el que tú y sólo tú te enfrentas a 7 kilómetros de subidas, bajadas y rectas en las que a pesar de estar rodeado de 20.000 féminas estas tú sola para enfrentarte al desafío de correr.

Llega la Carrera de la Mujer, un día en que la calle Ferraz, el Templo de Debod, la Almudena, la calle mayor o su Mallorquina no desprenderán el mismo olor, color, ni la misma belleza que emanan cuando paseas por ahí subida a bordo de unos buenos tacones.

Y es que ni Blahnik, ni Lauboutin, ni los mismísimos anatómicos Geox tienen cabida en una fecha en la que lo único que priman son las coletas, los moños, las playeras y las mallas.



Hay tantos postcarrera como corredores caben en una competición, y en la de este domingo hay 20.000, ¿qué grupo es el tuyo?

El profesional: De pierna fina y con muchos atuendos para salir a correr, sabe si es pronador, supinador o neutro. Pasa su after-running en casa con la familia porque la carrera no le genera obsesión. La tiene dominada.

El picado: Le gusta el fútbol, ir al gimnasio o al menos está habituado a moverse, pero la carrera le genera histeria, a pesar de que sabe que puede con ella. Tras sus kilómetros, correrá a casa a ver cómo los informativos retransmiten la carrera y analizará la posición en la que ha quedado.

El disciplinado: Hace ejercicio habitualmente y no dejará pasar esta oportunidad de sudar, retarse a si mismo y quedar con los amigos para disfrutar del after-running. Se tomará la carrera en serio, pero se duchará y tomará unas cañas después del evento.

Los inconscientes: Van sin preparar, nerviosos, pero con espíritu, así que pasarán su after tomando cañas si es que no caen muertos primer. De hecho, su reto más que la carrera, es lo que viene después.

Al margen de qué tipo de corredor seas, disfruta del momento, del antes y del después. Y para cuando caigas, porque el cuerpo tiene un límite, ¿por qué no ver una película en la que correr tiene un papel importante? Eso sí, desde el sillón.




PD:  Para los más aventureros en Madrid existe 'Madrid running tours', una forma de hacer turismo en el que no paras ni un segundo, porque se hace corriendo.

2 de mayo de 2012

Cocktail yourself!


Dulzones, amargos, suaves o bien fuertes, a día de hoy hay cócteles de todos los colores y sabores. Hace años que iniciaron su andadura en la capital pero ahora, en plena fiebre de los afterworks, parece que lo invaden todo y que han llegado para quedarse.

Alejados de la estética del Cocktail que Tom Cruise personalizó en el cine a finales de los 80, e incluso, sin ruborizarse por mostrar que quieren volver a aquel estilo hippy hippy shake de agitar la coctelera, lo cierto es que para determinadas personas, el cóctel riñe con la caña por ser el broche final a una semana de trabajo.



En mi caso, soy de las dulzonas, de las del cítrico y de las que piensa que no hay nada como el tradicional mojito de sabor habanero para pasar una buena tarde, pero los cócteles son como el horóscopo: tienes que encontrar tu hueco en una interminable lista repleta de sabores, olores, sensaciones, detalles y conjunciones estelares.

Mojito: Las más dulzonas tienen aquí un gran cóctel. Hecho con agua efervescente, azúcar, hierbabuena, zumo de limón, ron, angostura y hielo picado, reúne lo más lindo de las limonadas de antaño con el olor a Caribe que aportan el ron y la hierbabuena.

Daikiri: Para las golosas. Tras mezclar hielo picado, azúcar, ron, jugo de medio limón, unas gotitas de marrasquino (y si se desea, fresas) sólo queda batirlo y hacer las delicias de las damas sentadas a la mesa.

Cubalibre: Para los tradicionales. El archifamoso Cubalibre consigue su éxito en la simplicidad de la mezcla del ron, zumo de limón, cocacola y hielo. Pon pajitas largas para darle un toque más cubano y poder removerlo bien.

Caipiroska: Para las caprichosas. Sólo son necesarias fresas trituradas, un limón en rodajas, vodka, azúcar y hielo picado. Tras mezclar todo, añadir el vodka, remover y agitar. Si quieres culminar el capricho, sírvelo con pajita corta y algún adorno.

Margarita: Para las peliculeras: La leyenda dice que un barman mexicano estaba prendado de una actriz estadounidense, que no toleraba otro licor que no fuera el tequila, pero le sabía fuerte. Para conquistarla, mezcló tequila, cointreau, zumo de lima, azúcar, hielo y sal para adornar la copa... El resto, tendrás que adivinarlo tú.

Manhattan: Para los más duros. Una de las teorías sobre este fuerte cóctel rosado dice que la madre de Winston Churchill lo creó tomando el nombre del Club Manhattan de Nueva York. No está hecho para enclenques porque reúne Whisky, Martini rosso, angostura, piel de naranja y una guinda (también roja).

Cosmopolitan: Para las más fashionistas. Las amantes de Carrie Bradshaw ya tienen el cóctel elegido, pues no hay otro que les guste más a las chicas de la gran manzana que el Cosmopolitan, una mezcla de Vodka, Cointreau, y zumo de arándanos y lima.




Al margen de los gustos, lo que es cierto es que el cóctel transporta a un mundo en el que todo puede ser posible, desde encontrar flores en tu copa, hasta oler el malecón de La Habana en un frío sábado de latineo madrileño.

Si quieres vivir la experiencia en Madrid hay varios sitios donde disfrutar de esta delicia en forma de shot. Uno de los últimos en llegar ha sido el Maculato Club, que en pleno barrio de Salesas es un recinto en el que no debe faltar todo aquel que se precie en el mundo más chic de la capital.

A su lado, nada más salir a Bárbara de Braganza se encuentra el ya afincado Le Cabrera, que el año pasado se hizo también con la terraza de la Casa de América para poder disfrutar de sus suculentas pócimas bajo las estrellas.

En Ballesta no se puede olvidar la coctelería Santamaría, donde buenas copas, buen gusto y trendy people van de la mano, y por supuesto, dos calles más abajo, llegas al mítico José Alfredo, en Silva.

Otro de los recién llegados es el Mérimée, que en pleno Fuencarral hará las delicias de aquellos a los que les gustaría beberse París, la lujuria o brindar por un divorcio o una noche loca, todos ellos en los nombres de sus preparados.

Tras este listado sólo te queda hacer tu elección: ¿caña o cóctel? Por lo demás, dress pretty y a disfrutar de estos pequeños elixires de vida concentrados en una pequeña copa.